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Retiro
Los
momentos que tú me ofreces
me yerguen
ante mi hosca soledad,
del retiro
que hice en mi propio techo.
Sin
desgano lo creé para entregarme por entero a mi mundo
Pero soy
también hombre del tráfago
que
reclama de tus caricias y atrevimientos,
eres
la página del centro en mi repertorio de pasiones
donde
hallo cada vez una novedad más
Retiro en
debate, en prenda comprometida,
no
demudado y ofendido, solitario en el frío,
calmando
mí hastío entre las leídas enésimas
De siempre
“Cantar de los Cantares”,
perla
en los piélagos infinitos,
y
tú librándome de mi retiro en cada hálito de mi vida.
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