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El “YO S0Y” de Francisco Alarcón
Martha Colmenares
“Cuando un individuo piensa, siente, escribe o pronuncia las palabras "YO
SOY", inmediatamente despierta o alerta la atención de la energía vital en
él y en todo lo que lo rodea. Parece que el Universo entero se detuviera
ante esta señal, para proceder a manifestar, a darle forma a lo que viene
después. ¿Por qué es esto? Porque las palabras YO SOY son sagradas”.
Lo dice Connie Mendez… pero es que estamos en presencia de un poema más
allá de lo físico. Hay en él una exploración de la energía a lo sublime:
YO SOY
“Yo soy tu carne, tu hueso
tu poder,
yo soy tu carne, tu hueso
tu ser.
Yo soy quien te asedió el terreno en sueños y desvelos
de amanecer cobijados bajo el mismo trapo.
Ignaro de caricias te las hice sentir
Con delicia y quizá con tosco florecer
Yo soy quien bajo tu credo y robusta esencia te dejó adormecida
yo soy quien con impaciencia reclama tu figura
en cada instante de la vida
para darte mi media condición y añadirme a ti
Yo soy tu carne y tu hueso
confundido en un estruendo apretón
yo soy tu carne y tu hueso
que llegó de repente y sopetón
para decirte sin suerte quejumbrosa
que no hay tregua en la fragua de esta unión”. |
El tratamiento de la forma viene dado en verso libre mientras la rima
juega con el medio poético para convertirlo en decreto:
“Yo soy tu carne, tu hueso
tu poder,
yo soy tu carne, tu hueso
tu ser”.
Un decreto profundamente amoroso, una afirmación de su esencia (la del
poeta) que asume como el mismísimo Padre de todas las cosas, como Ser
Supremo, en el oficio de amar y como Dueño y Señor de la palabra. Que no
le permite a su amor ni renuncia, ni desolación. Se trata de entrega:
“…para decirte sin suerte quejumbrosa
que no hay tregua en la fragua de esta unión…”.
Meneses el alter ego de Antonio Machado decía que: “Comenzamos a
disputar insinceros a los románticos, declamatorios, hombres que simulan
sentimientos, que, acaso, no experimentaban. Somos injustos. No es que
ellos no sintieran; es más bien, que nosotros no podemos sentir como
ellos…”
Sí, y más que cantarse a si mismo, su Yo Soy (el de Francisco Alarcón*),
en su lenguaje directo trasciende, nos involucra, y la energía que fluye
de él (el poema) nos contagia, nos atrapa y nos invita.
“…yo soy quien con impaciencia reclama tu figura
en cada instante de la vida
para darte mi media condición y añadirme a ti”
*Poema del libro
“LIBERTAD” (26
poemas) Primera edición. Caracas, abril 2004. Con excelente diseño
gráfico de Susana Colucci y presentación de Teresa Coraspe.
Martha Colmenares
www.marthacolmenares.8k.com
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