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DE ORO
Si tu precio es oro, iré tras de él,
ahuecaré sin pausa hasta que lo encuentre
lo rendiré a los pies de quien te dio tu ser
saldando la cuenta con creces de tu venida
Te criaré como al hijo que respira el viento,
libre como te siento, despierto ante los sueños
transcurrirá tu niñez llena de aliento,
para comenzar con halito de luna una vida de
aciertos
Serás el estolón de esta casa
llevaras su hilo y continuidad
vertiendo tú ser liberto tal como es
Serás el querubín de tus propios universos
contando con mi respaldo de cuanto bien quieras
hacer
serás tu propio señor, y seré yo quien te
endilgará la mayor comprensión
Francisco Alarcón
enero 2006
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