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MOMENTOS
Hoy me siento un alfeñique de la lírica,
cuanto más me dicen que en este país
ya ni poesía se publica, la poesía no es cosa negociable
Qué quedará para nosotros los pobres alfeñiques de la ridícula lírica
Comer mondongo y pabellón con barandas
y darle una patada por el trasero a la literatura.
El último vestigio de la vida, la Poesía.
Hoy en desgracia y sin gala para ser vendida
Que tristeza la mía en risibles andares
A duras penas escribiendo cosa diluyente
En un país en que murió apaciblemente la gente inteligente
Francisco Alarcón
noviembre 2004
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