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Las mujeres de mi patria
Siempre sentí cálida y
profunda admiración por las mujeres de mi Patria y, en este momento
severo, aún más. Presentes al través de la historia en los testimonios
históricos, cómo Luisa Cáceres de Arismendi o Eulalia Buroz.
Simbolizando una época,
crecieron en las entrañas de la generación del 28, cuando Pío Tamayo,
cotejaba en sus versos a su majestad Beatriz I con la Libertad. "Vos
sonriente promesa de encendidos anhelos/ y el nombre de esa novia se me
parece a Vos/ se llama Libertad".
Cuando Yolanda Leal y Oly Clemente se unieron
para levantar al unísono esa voz límpida en una sola virtud. Sí, siempre
las mujeres más reflexivas y casi con valor irracional plasmaron los
anales de la nación. En los años sesenta milité en el MIR, compartiendo
con la gente de la izquierda venezolana, donde muchas mujeres "le echaron
bolas" a desprecio de sus vidas. Helas allí, en sus criptas, todavía
pugnado por libertad. Las Livias Gouverner, las Olivia Olivo y muchas
otras, a quienes le llegó tempranamente el mensaje igualitario de la
contracolonialista Simone de Beauvoir, de los seres humanos como criaturas
que estén libres, entregándose a la lucha revolucionaria de entonces.
Ahora las mujeres
simbolizan y ejercen compatiblemente la lucha contra la dictadura, contra
el autoritarismo de Chávez, contra su irrespeto a la dignidad y contra su
irrespeto a la esencia femenina, afrontándole con su autentica "Revolución
de las pantaletas". En todos los lugares están presentes, ora dirigiendo
ora comandando en la calle, con sus banderas y pitos en la espaciosa
geografía de Venezuela. Son quienes llevan las iniciativas en primera
línea, dando las respuestas inmediatas, con cuanto desmán cobarde le
arrebata el régimen segmentos a la sociedad civil. Son en su conjunto las
mujeres periodistas, quienes cubren las noticias a riesgo de lo que sea,
para traérnoslas a nuestras casas, en vivo y directo por los canales de
televisión. Igual escriben y redactan como los "machos" y además: no es
por sus hijos/ no es por barruntos/ es porque le paren a la Patria/ todos
los hijos juntos.
Militan en las organizaciones habidas por rescatar la libertad y
democracia, corajudas hasta lo postrero, enfrentándose sin pudor con los
círculos chavistas, soportando igualmente las arremetidas de la Guardia
Nacional con sus cargas de perdigones, bombas lacrimógenas y agresiones
físicas. Cuantas veces no hemos presenciado estas provocaciones y cuantas
veces no hemos ido a la zaga de las mujeres. Son ellas las que manejan
casi la totalidad de los sitios Web, trasladando el mensaje sin descanso,
haciendo la convocatoria oportuna, recordando las tareas de mañana,
madrugando la esperanza reiterativa a todos los que navegamos en Internet.
Por ello, siempre he
pensado que serán las mujeres quienes terminen echando a Chávez de la
Presidencia y devolviéndoles la libertad a todos los venezolanos, lo cual
sería un hecho inédito en una sociedad que, se ha arredrado por momentos o
conformando con las manoseadas promesas del tirano, o con los sueldo de
quince y último de mes. Uno sobre otro los engaños, que las mujeres no han
tolerado. De allí, que esperemos las mejores victorias para quienes a
fuerza de arrojo y hasta de corpiñazos desafían la furia de la Guardia
Nacional y de la V república. No han fallado a una marcha y han liderado
todas las protestas, y si no, saquen las cuentas sin sentirse mal. Por
eso, para ellas me reservo mi amor y afirmación. Y que ojalá todos los
días se multipliquen, a las que no conocemos y apreciamos, y a las que
conocemos y admiramos como Aixa Armas, Liliana Hernández, Angela Zago,
Patricia Poleo, Susana Colucci, Macky Arenas, Eleonora Bruzual, Rosana
Ordóñez, Cecilia Sosa, Martha Colmenares, Ana Vacarela y, a las pródigas
rayanas que en este momento no recuerdo. Y sus puros destellos eran
tantos/ que jamás hubo así ninguna estrella/ ni en el sublime cielo de los
Santos…
Publicado en los diarios:
2001 el 03/01/04
Abril el 08/10/03
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