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PROFANOS
La sombra que ahuyenta a mis enemigos
es la misma que protege mi ventura,
salgo a mis anchas aunque tropiece mil veces
abriendo el solsticio de gustos divinos
Mujeres que van y vienen
como manjares a la buena mesa,
desfilan por mi frente
como las amantísimas de Salomón
En túnicas transparentes,
traslucen sus vaporosas formas
redondas caderas, hermosas piernas
murallas que sostienen un amanecer cualquiera
Entre blondas y quererles se pueden tocar placeres
de voluptuosidad escalda,
te sospechan y despiertan
pasiones vencidas por los años de Eros
Anda Salomón que vos sólo pudisteis
con tantos amores revueltos,
para nuestros deleites
con uno sólo es resuelto el lujurioso apego
Francisco Alarcón
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