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Poesías Francisco Alarcon  Ven niña -  Prólogo.
  Ven niña

Francisco Alarcón

Venezuela 2004

 

Con la participación especial de

Ana María Fuster L.

Puerto Rico

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Prólogo

 

Francisco Alarcón

Rosana Ordoñez  

La lucha social, el deber cumplido, el compromiso con los valores trascendentes confluyen en el mundo íntimo y contradictorio de la poesía de Francisco Alarcón. "Mi vida es un manantial de angustias y de alegría", reflexiona el poeta, capaz de sorprendernos por sus profundos conocimientos de la red virtual, a través de la cual nos envía informes políticos y económicos, cifras, datos, resultados de encuestas, aderezados, o tal vez complementarios de su prolija producción poética.

Presentada a veces con la austeridad del papel y la tinta, adornada con imágenes prestadas de otras páginas, la web ha permitido a Francisco convertirse en poeta popular, como jamás lo soñaron Pablo Neruda, García Lorca o Andrés Eloy Blanco, quienes, de haber contado con un computador, se hubiesen arraigado al alma de sus lectores, con una velocidad aún más vertiginosa, como lo está logrando Alarcón.

La poesía es universal, "la forma suprema del lenguaje emocional", para Alarcón la poesía encauza el cúmulo de emociones de quien milita activamente por las causas de la vida, en una Venezuela convulsionada, pobre, exuberante y tropical. Llena de riquezas y de pobres, con empresas quebradas y empresarios ricos. No es extraño que en sus inicios abordase la poesía de corte social. De manos de su padre Pedro Alarcón Lazarde devora libros de manera sistemática y establece un compromiso existencial con el entorno. Al lado de primos y parientes comprometidos con proyectos revolucionarios milita en  el partido de izquierda MIR, época en la que se atosiga de marxismo y destila compromiso social.

Las contradicciones históricas lo llevan a refugiarse de nuevo en la poesía .Estudia economía, se gradúa en la Universidad Central de Venezuela, concluye un doctorado en el CENDES, y construye un estilo de vida lleno de avatares que asimila a la aserción de Alejandro Dumas "con la misma facilidad pasó de la opulencia a la pobreza y viceversa".

En el tío vivo de su vida, conoció triunfos y honores, riquezas y pobrezas y se encontró con las contradicciones del alcohol, inmerso en una peña de intelectuales bohemios y creadores conocidos como La República del Este, experiencia merecedora de un estudio posterior, pues sus efluvios libidinosos permitieron el nacimiento y propiciaron la muerte de una generación de escritores.

Sus contrastes existenciales se abren paso entre cuentos, poesías, artículos de prensa, amores y desengaños, la presencia permanente de la madre, la desaparición del padre, los cambios políticos, la caída del muro de Berlín, el fracaso regional de la democracia ahogada en la corrupción, la lucha contra el gobierno de Hugo Chávez donde militan algunos de sus compañeros de lucha.

Los años de lectura, el inicio en la literatura romántica, lo transforman en Rolando o Rodrigo Díaz de Vivar, y lo llevan a William Shakespeare, a su juicio, el gran intérprete de la naturaleza humana. En ese recorrido, nos regala un Diagnóstico sobre el transporte, Crónicas de Caracas, Cuentos del Gallero, Poesías y Ensayos. El mundo íntimo en los poemas, el compromiso social en columnas periodísticas en los mejores diarios: El Nacional, El Mundo, Tal Cual, El Globo, Ultimas Noticias, Abril, 2001. En el Exterior, Wall Streeet Journal y el mundo a través de su página web Publicaciones Francisco Alarcón.

Sueños de Agua, Segundos Aires, Gitanerías 2003 y ahora Ven Niña, reúnen su propuesta poética más reciente. Toda la obra refleja su mundo rico y contradictorio. La esperanza, la necesidad de trascender, el humor, la risa, el afecto y la inteligencia.  El cordón umbilical con la lengua madre, consolidado en Gitanerías,  el vínculo con la madre Patria, la presencia española  y la unión con la Tierra de Gracia,  la fuerza   moruna, el fado, el cante hondo,  el trópico, y el castellano, amalgama de tierras y costumbres, evidencia la capacidad de Francisco Alarcón para consolidar en lenguaje poético, el encuentro de dos mundos, iniciado por don Cristóbal Colón hace más de cinco siglos.        

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