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POEMAS DE FEBRERO, 2003 DEDICADOS A LAS MARCHAS Y
A LOS QUE HAN MUERTO POR LA LIBERTAD.
Poema I
Cuando el gorila
amordaza a la gente
siento temor de que durante ese acto
se extienda mucho más
la cortina que oculta el atropello
y negras nubes
nube negra
pulvericen al pueblo que marcha
y no descansa
A pleno sol va
con claveles rojos y azules
con la mano apretada
y el himno entre los labios
luchando está
contra la infamia del tirano
que se escuda en el fusil, infame,
y no discierne el blanco, no le importa
En torbellino ciego nos conduce
a otros tiempos
donde la patria
es un lugar que no reconocemos
lejano a nuestros ojos
y del que teníamos memoria
por las tantas lecturas
Esta bota negra, oscura y bárbara
inculca el odio, el dolor y la sangre en cada corazón
Y debemos marchar
hasta que negras nubes
nube negra se destierren del suelo
que ha acunado
sin distingos de clases y de razas
a todo extraño que al llegar se aloja
y que al conocerlos se tornan: hermano, compañero
para vivir la única vida que es posible:
la que encierra el amor en cada esquina
en cada hueso del alma
sin patios
sin fronteras
hasta siempre
para poder gritar juntos
hasta el final de cada estrella
un canto por la paz.
(7 y 8 de Febrero, 2003)
Poema II
Y salieron
como almas en desespero
salieron
desde todos los puntos de esta tierra
y dejaron oir su voz
Sólo silencio ha sido
la única respuesta
del que no tiene noble palabra que decir
Es el fusil y la metralla
a punto de sangre
quien nos habla
Y el león despertará
para afilar sus garras
ante el clamor de las víctimas
que han caído con los brazos cruzados
sin esperar la muerte vil
y que sólo salieron
A marchar.
POEMA III
NO TIENEN DERECHO.
Nosotros
que le hemos cantado a la belleza, a la paz
la amistad y al amor
Cómo quedamos
en qué borde negro y oscuro
sumergidos
Si no tienen derecho
los abominables/marcados con una cruz negra
en la frente
buscando a ciencia loca el exterminio
sin mirar los ojos tristes
de la desesperanza, ¡Tanta tiniebla junta!
¿Qué almas, de qué infierno han venido
y resucitado en vuestros cuerpos?
¿De qué tumba putrefacta y bárbara?,
cual carroña de las mil muertes
Barro maldito por Dios y por el diablo
lava de azufre de todos los volcanes
de la tierra
tinta de sangre norte
cabeza de Medusa y cana de Pandora
serpiente sigilosa
en cada cordillera
en la piel descamada del mar
bebiéndose el silencio
y la resaca
la luna con el sol
con las estrellas todas
Dejándonos
estas cuencas vacías
y tu fútil victoria
y tu fútil derrota.
18.03.2003
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Teresa Coraspe nacida en Soledad, Estado Anzoátegui,
Venezuela.
Ha publicado Las fieras se dan golpes de pecho (1975),
Vuelvo con mis huesos (1978), Vértice del círculo (1987), Este silencio,
siempre (1991) obra que recibió primera mención en el Concurso de Poesía
"José Ramón del Valle Laveraux" y Tanta nada para tanto infierno (1994).
El eminente poeta dominicano José Alejandro Peña ha escrito
sobre la poesía de Teresa Coraspe: “Vitalísima poesía la suya, hecha con
la pureza de todos los elementos que la componen. Su fuerte radica en la
concentración de imágenes sueltas, pero hermanadas en la discreción de un
sentido que se percibe distante, oculto en el revés del signo y que es
revelado por el signo.”
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